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DOMINIO: ALFABETIZACIÓN
ELEMENTO DEL DOMINIO
Conciencia fonológica
INDICADORES
Muestra una capacidad cada vez mayor para distinguir e identificar los sonidos
del lenguaje hablado.
Muestra una mayor conciencia de los sonidos al comienzo y final de las palabras.
Progresa en reconocer sonidos y rimas que concuerdan en palabras conocidas,
juegos, canciones, relatos y poemas.
Muestra una mayor habilidad para oír y distinguir distintas sílabas
dentro de las palabras.
* Asocia los sonidos con la palabra escrita,
como por ejemplo, saber que distintas palabras comienzan con el mismo sonido.
Conocimiento y apreciación por los libros
INDICADORES
Muestra un interés creciente y participa cada vez más en escuchar
y comentar una serie de libros de ficción y de no-ficción, y
poesías.
Muestra un mayor interés en actividades relacionadas con la lectura,
tales como pedir que le lean su libro favorito; mirar libros; hacer dibujos
basados en los cuentos; pedir llevarse los libros a casa; ir a la biblioteca
y simular la lectura con otros niños.
Demuestra avance en su habilidad de volver a contar cuentos o dictarlos, basándose
en libros o experiencias; actúa los cuentos en juegos de dramatización
y predice lo que va a suceder a continuación en un cuento.
Avanza en saber cómo manejar y cuidar los libros; sabe mirar el libro
de página en página, de principio a fin; y sabe que cada libro
tiene un título, autor e ilustrador.
Conciencia y conceptos de la palabra escrita
INDICADORES
Es cada vez más consciente de la palabra escrita en el salón,
hogar y en la comunidad.
Desarrolla mayor entendimiento de las diferentes funciones de las palabras
escritas, como en letreros, cartas, periódicos, listas, mensajes y
menús.
Demuestra un mayor entendimiento de los conceptos o reglas de la palabra escrita,
como saber que se lee la página de arriba hacia abajo, de izquierda
a derecha, que lo que se dice puede escribirse y que lo escrito transmite
un mensaje.
Muestra adelanto en reconocer la asociación entre la palabra hablada
y la escrita al seguir un texto leído en voz alta.
* Reconoce una palabra como unidad impresa,
o es consciente que las letras se agrupan para formar palabras y que éstas
se separan con espacios.
Escritura temprana
INDICADORES
Desarrolla el entendimiento que la escritura es un modo de comunicación
para diversos fines.
Empieza a representar cuentos y experiencias mediante dibujos, dictados y
jugando.
Experimenta con una mayor diversidad de útiles y materiales, como lápices,
crayones y computadoras.
Avanza de la fase de usar garabatos, formas o dibujos para representar ideas
a la de usar letras como símbolos, copiar o escribir palabras conocidas
como su propio nombre.
Conocimiento del alfabeto
INDICADORES
Muestra adelanto en asociar los nombres de las letras con sus formas y sonidos.
Aumenta su habilidad en notar la letra con que comienzan las palabras conocidas.
*Identifica por lo menos 10 letras del alfabeto, especialmente las
de su propio nombre.
*Sabe que las letras del alfabeto son una categoría especial de gráficas
visuales que pueden ser nombradas individualmente.
*Exigido por la ley.
DOMINIO 2: ALFABETIZACIÓN
El desarrollo lingüístico y la alfabetización (o lectoescritura)
están relacionados entre sí. Cuanto más palabras usen
y comprendan los niños y cuanto más estén familiarizados
con las estructuras gramaticales, más sólida será la
base que tendrán para leer y escribir.
La alfabetización de los niños en la etapa que comprende, desde su nacimiento hasta los cinco años, se refiere a las destrezas y habilidades que son precursoras de la lectura y escritura tradicional. Aprender a leer y a escribir no sucede de la noche a la mañana. Es el resultado de muchas experiencias acumulativas, relacionadas entre sí que comienzan desde que nace el niño. Se necesitan muchas clases de experiencias, pero hay tres que son esenciales. Los niños necesitan:
Los niños pequeños aprenden
mediante la experiencia. Desde los primeros días de vida, obtienen
mensajes de su entorno sobre lo que es importante y lo que tiene sentido.
Esa es la razón por la que todos los entornos de la primera infancia
tienen que ser ricos en materiales y experiencia que realcen la lectoescritura.
Dichos ambientes están literalmente llenos de oportunidades para la
lectura y escritura, pero no son abrumadores o excesivamente estimulantes.
La palabra impresa debería usarse con propósitos y funciones
reales y no para llenar espacio.
Es importante observar la conexión sólida
entre el desarrollo lingüístico y la alfabetización temprana
(Dickinson & Tabors 2001). Aunque los Dominios de Desarrollo Lingüístico
y Alfabetización se discuten por separado en este documento, en la
vida real no se pueden separar. El lenguaje—cuantas más palabras
usen y entiendan los niños, y su familiaridad con la gama completa
de estructuras gramaticales—es el fundamento de la lectura y la escritura
(es decir, la alfabetización).
Por supuesto, el aprendizaje de los niños
en los Dominios del Desarrollo Lingüístico y de Alfabetización
no pueden separarse del aprendizaje en los demás Dominios. El contenido
de lo que aprenden en matemáticas, ciencias y otras áreas proporciona
los conocimientos básicos y esenciales de los conceptos que se necesitan
para el aprendizaje de la lectoescritura y la comprensión de la lectura,
que tendrá lugar más adelante (la habilidad de darle sentido
a lo que se lee). Los intereses de los niños en las diversas áreas
de contenido pueden ser una chispa de interés hacia la conversación
y las oportunidades de lectura y escritura. Por ejemplo, el interés
del niño en edad preescolar por la vida familiar (considerado un tema
de estudios sociales) puede llevar a numerosas actividades relacionadas con
la lectoescritura que incluye dibujar y dictar cuentos sobre las celebraciones
familiares, mascotas y acontecimientos cotidianos. Su curiosidad y perseverancia—o
sea, los métodos de aprendizaje—estimulan el desarrollo lingüístico
y la lectoescritura y su aprendizaje en todos los demás Dominios.
Una meta principal de la enseñanza es
el desarrollo de conceptos. Los niños pequeños necesitan muchas
experiencias de primera mano con objetos, acontecimientos y personas, mientras
aprenden palabras nuevas para describirlas. Para desarrollar completamente
los conceptos, los niños necesitan explorar y manipular usando sus
sentidos y el cuerpo. En el preescolar, una meta importante del currículo
es ampliarle a los niños su conocimiento del mundo. El currículo
debería incluir muchas experiencias planeadas, como las excursiones,
experimentos, proyectos o visitantes que expongan a los niños a un
contenido importante. A partir de estas experiencias estimulantes del currículo,
es que aumenta el lenguaje receptivo y expresivo.
Leer libros, especialmente libros informativos
de no-ficción, también amplían los conocimientos básicos
de los niños. El juego y los proyectos ayudan a los niños a
usar y ampliar sus conocimientos. Los proyectos motivan especialmente a los
niños a “descubrir cosas” investigando en libros, preguntando
a los adultos expertos o usando el Internet. A través del currículo,
los maestros centran la atención de los niños haciendo preguntas
que los alientan a observar cuidadosamente, hacer comparaciones o repasar
experiencias pasadas. Ya que la meta final de la lectura es sacarle sentido
a la palabra impresa, aumentar la comprensión y los conocimientos básicos
debe ser el enfoque de la enseñanza desde el primer momento.
El Dominio de Alfabetización incluye
varios Elementos e Indicadores de los Dominios que requieren atención
especial por parte de los directores de educación y de los equipos
docentes.
ELEMENTO DEL DOMINIO: CONCIENCIA FONOLÓGICA
La conciencia fonológica es entender que el torrente del lenguaje hablado
está compuesto de unidades pequeñas de sonidos. La conciencia
fonológica se refiere a la extensión del conocimiento acerca
de las unidades de sonido de diferente tamaño en el lenguaje hablado.
La figura 1 se refiere a la serie continua de la conciencia
fonológica, representando la progresión que experimentan la
mayoría de los niños para aprender cómo funcionan los
sonidos de las palabras. El trayecto hacia la conciencia fonológica
comienza con escuchar con atención a las palabras, entonces organizar
los sonidos en categorías sencillas (sonido inicial y final), comprender
el concepto de las palabras, manipular los sonidos (sílabas) haciendo
palabras, y finalmente oír los sonidos individuales (fonemas) de las
palabras. Discernir sonidos es clave para desarrollar la conciencia fonológica.
(Es importante, por supuesto, que los impedimentos auditivos sean detectados
pronto y que se proporcionen tratamientos adecuados, si fuera necesario).
Los fonemas son las unidades más pequeñas
de los sonidos del lenguaje hablado. La conciencia de los fonemas es parte
de un concepto más amplio de la conciencia fonológica. La conciencia
de los fonemas es comprender que la palabra hablada está compuesta
de sonidos individuales. Estos sonidos pueden ser combinados (“¿Qué
palabra suena como /r/’ed?”) o segmentados (“Si quitas la
/t/ de ‘tape’, ¿qué palabra te queda?”).
La conciencia fonológica es la aptitud
de centrar la atención sobre los sonidos del lenguaje hablado y no
en el significado de las palabras (Yopp & Yopp 2000). Esta es una tarea
difícil, especialmente para los niños muy pequeños. Puesto
que se presta tanta atención durante la primera infancia a ayudar a
que los niños adquieran vocabulario y comprendan el significado, desarrollar
la conciencia fonológica requiere una atención especial. Por
ejemplo, si se pregunta a un niño de cinco años con qué
sonido empieza la palabra “dog”, el niño podría
decir, “Woof, woof” en lugar de decir /d/ (Yopp 2001). Por supuesto,
comprender el significado de las palabras es esencial para los niños
pequeños, pero ser consciente de los sonidos del lenguaje es importante
también. No es que tengamos que elegir entre enfocarnos en las palabras
o en sus sonidos; debemos hacer ambas cosas para preparar a los niños
a tener éxito en el futuro en la lectura y escritura.
En el idioma inglés, hay cerca de 44
fonemas que están representados por las 26 letras del alfabeto, por
sí solas o combinadas con otras. Por ejemplo, la palabra bat está
compuesta de tres fonemas: /b/, /a/, y /t/. Si se cambia un fonema por otro,
por ejemplo /m/ por /b/, entonces cambia el significado de la palabra. Los
fonemas difieren según el idioma y también según los
dialectos regionales del mismo idioma. Los fonemas son importantes ya que
son los sonidos que los seres humanos han elegido para registrar su idioma
escrito.
Prestar atención a la estructura de
los sonidos de un idioma es una destreza del lenguaje oral que tiene que ver
con oír y escuchar y, por tanto, no es una destreza de la
escritura. La conciencia fonológica no es lo mismo que “phonics”;
éste es un sistema de enseñar la correspondencia entre las letras
o grupos de letras y los sonidos que son representados por ellas.
Se ha comprobado que la conciencia fonológica
es uno de los pronosticadores más exactos del éxito futuro en
la lectura (Snow, Burns & Griffin 1998). Un estudio ha concluido que hasta
un 50% de las diferencias en los resultados en la lectura al final del segundo
grado de los niños que habían participado en el programa Head
Start se debía a las diferencias que había en las evaluaciones
acerca de la conciencia fonológica que se les había hecho durante
su estancia en Head Start (Whitehurst & Lonigan 1998). Al no tener los
niños dicha conciencia fonológica, cuando se les enseñe
“phonics” y a descifrar no tendrá sentido porque los niños
no discriminan los sonidos de las letras, palabras y partes de las palabras
en el conjunto del lenguaje hablado. Si fuera posible, el equipo docente puede
ayudar a los niños a desarrollar la conciencia fonológica en
sus idiomas maternos, ya que la mayoría de las rimas en inglés
no tienen el mismo significado cuando se traducen a otro idioma literalmente.
Como prácticamente cualquier otra destreza
de lectoescritura temprana, los niños no adquieren automáticamente
la conciencia fonológica. Las maestras necesitan apoyar con determinación
la conciencia fonológica desde el preescolar. Cómo realizarlo
es igualmente importante. En vez de tener largos períodos enseñando
al grupos entero los sonidos, hay muchas formas naturales de apoyar esta importante
parte del aprendizaje de los niños para motivar tanto a los niños
como a las maestras (Yopp & Yopp 2000). Las maestras también necesitan
proyectar experiencias de aprendizaje en grupos pequeños. Es útil
seguir teniendo presente la serie continua de la conciencia fonológica
cuando se planean las experiencias de aprendizaje relacionadas con la lectoescritura
para los niños de Head Start (Véase la Figura 1). Aunque no
todos los niños pasan en secuencia por la progresión, la mayoría
sí lo hace. Por tanto, es mejor enseñar los conceptos más
elementales antes de recalcar los siguientes.
OÍR SONIDOS
en la serie continua de la conciencia fonológica
La serie continua es como una escalera por la cual los niños van subiendo a medida que avanzan desde una comprensión limitada hacia otra mucho más profunda de cómo funcionan los sonidos dentro de las palabras. Los pasos son progresivos en la mayoría de los niños, pero no en todos. Algunos niños dan saltos para dominar habilidades complejas para luego volver para comprender algunas aparentemente más sencillas. Las actividades para aprender en la serie continua son entre otras:
ESTRATEGIAS
Para fomentar la conciencia fonológica
Indicador: Asocia sonidos con la palabra escrita.
En el Marco de los Resultados del Niño, la conciencia fonológica es un Elemento del Dominio que ha sido exigido por la ley y el Indicador específico—asocia sonidos con las palabras escritas—lo es también. A medida que los niños son más conscientes de los sonidos del lenguaje hablado y tienen más experiencia con las letras impresas, comenzarán a conectar las palabras escritas con los sonidos (por ejemplo, conectando las letras iniciales de su nombre con los sonidos correspondientes). Este Indicador no es realmente la conciencia fonológica, porque ésta es exclusivamente un proceso auditivo. Asociar los sonidos con las palabras escritas es el comienzo de “la lectura fónica”.
ESTRATEGIAS
Para ayudar a los niños a asociar sonidos con las palabras escritas
ELEMENTO DEL DOMINIO: CONOCIMIENTO Y APRECIACIÓN DE LOS LIBROS
Los niños que están motivados para leer muestran interés
en libros y la lectura, conectan la lectura con la vida real y experimentan
el placer y el poder de la lectura. Todos los niños pueden llegar a
apreciar los libros y descubrir que la lectura es agradable. Pero también
aprenden que la lectoescritura tiene un propósito y puede ayudar a
las personas a hacer cosas, ayudándoles a descubrir cosas fuera de
su entorno inmediato o a comunicarse con personas que están lejos.
La lectura interactiva de los libros en grupos
pequeños es una de las estrategias más eficaces de promover
el conocimiento de los libros, así como otros resultados que se identifican
en el Dominio de Alfabetización (Dickinson & Smith 1993; Karweit
& Wasik 1996; Morrow 1988; Whitehurst et al. 1994). Los grupos pequeños
brindan oportunidades para la interacción entre adultos y niños
cuando la maestra puede aclarar algo que el niño haya malentendido,
ampliar la idea del niño o haga preguntas más profundas. Tales
intercambios fomentan el desarrollo de vocabulario y conocimientos de la sintaxis.
Profundizan la comprensión conceptual de los niños; cimientan
la confianza de los niños en sí mismos. Las estrategias de enseñanza
eficaces que se enumeran aquí están basadas en estas conclusiones
bien fundamentadas en las investigaciones.
Los libros son herramientas importantes para
aprender que requieren conocimientos y manejo especiales. Los niños
necesitan aprender cómo sujetar el libro y a volver las páginas,
desde la cubierta hasta el final. Los niños también aprenden
los Elementos que componen el libro y saben dónde buscarlos. ¿Dónde
está la cubierta? ¿Cómo sabemos el título del
libro y quién lo escribió (el autor)? ¿Quién hizo
los dibujos (el ilustrador)? ¿Dónde empiezo a leer? ¿Qué
son las letras? ¿Qué son las palabras? ¿Por dónde
leo (de izquierda a derecha y de arriba abajo)? Los niños también
se familiarizan con estos Elementos cuando trabajan para crear sus propios
libros.
Para aprovechar más los libros, los
niños necesitan experiencias prácticas y orientación
por parte de los adultos (Neuman & Roskos 1993). Los libros deben ser
accesibles y estar a la mano de los niños, no encima del piano o en
una caja que la maestra controla. Pero los libros son caros y valiosos, por
tanto, las maestras vacilan en dejar que los niños impulsivos y pequeños
los toquen. Los niños pequeños, especialmente los que han tenido
poca experiencia con los libros, necesitan maestras que les demuestren cómo
tratar los libros.
La mayoría de los programas preescolares
ofrecen libros de cuentos a los niños, pero todos deberían tener
bibliotecas con muchas clases de textos, incluyendo libros de no-ficción
y de poesía (Neuman 1997). Aunque a la mayoría de los niños
les encantan los cuentos, algunos prefieren libros informativos que se relacionan
con sus propios intereses, ya sean sobre osos, camiones, dinosaurios o viajes
espaciales. Los libros de no-ficción tienen mayor probabilidad de motivar
a que estos niños participen en experiencias de lectoescritura.
Leerle a los niños es una de las mejores
maneras de ayudarlos a familiarizarse con diferentes clases de libros y textos.
Al leer y volver a leer cuentos, las maestras ayudan a los niños a
seguir los Elementos de la narración. Entonces los niños pueden
volver a contar el cuento para demostrar que han entendido los acontecimientos
y la trama, o bien, pueden representar el cuento en un juego de dramatización
o en una dramatización guiada por la maestra. El juego de dramatización
puede también servir para ocupar a los niños en crear narraciones
y “guiones”, los cuales, a su vez, respaldan su entendimiento
de los Elementos del cuento.
Desarrollar la apreciación por los libros
de los niños y motivarlos a leer son metas fundamentales durante los
primeros años de la vida del niño. El proceso de aprender a
leer, en casi todos los niños, se hace difícil en cierto punto
de su desarrollo, ya sea en el primer grado, donde aprender a decodificar
palabras es el enfoque de la enseñanza, en segundo grado donde se exige
que los niños deletreen de forma tradicional, o en el tercer grado
donde la comprensión es lo principal. Los niños que están
motivados para aprender a leer tienen mayor probabilidad de perseverar cuando
se encuentran con desafíos. Otra razón de que la motivación
y apreciación por los libros son importantes, es que cuanto más
lea el niño, mejor lector será (Snow, Burns & Griffin 1998).
Los niños a quienes les gusta leer son casi siempre los que mejor leen.
El desarrollo de métodos de aprendizaje
positivos es indispensable para aprender a leer (véase el Dominio 7).
La curiosidad de los niños hará que acudan a los libros para
buscar las respuestas que quieren. Su perseverancia los ayudará a concentrarse
y a resolver tareas difíciles en la lectura. Además, sus aptitudes
de razonamiento los ayudará a comprender el texto.
ESTRATEGIAS
Para aumentar el conocimiento y la apreciación de los libros
ELEMENTO DEL DOMINIO: CONCIENCIA Y CONCEPTOS DE LA PALABRA IMPRESA
Ser consciente de la palabra impresa es el comienzo del conocimiento del lenguaje
escrito que incluye diferentes conceptos y aptitudes, como por ejemplo:
Las destrezas indicadas son todas Elementos
importantes del desarrollo de la lectura y la escritura (Clay 1985). Éstas
constituyen resultados acerca del aprendizaje de lectoescritura que son apropiadas
al desarrollo. De hecho, otro pronosticador importante para el éxito
futuro en la lectura es la aptitud de los niños de escribir su nombre
al comienzo de kindergarten, lo cual es una destreza que abarca muchos de
los Elementos de la conciencia de la palabra impresa (Riley 1996). El desarrollo
de la palabra impresa es un desafío y puede lograrse por los niños
en edad preescolar, si tienen experiencias didácticas positivas y experiencias
de aprendizaje planeadas.
El juego de los niños es uno de los
contextos más eficaces para aprender conceptos de la palabra impresa,
así como otras destrezas importantes de lectoescritura (Morrow 1990;
Neuman & Roskos 1992, 1993; Vukelich 1994). El juego es sumamente motivador
en los niños pequeños. Enriquecer el ambiente y las experiencias
de los juegos usando la palabra impresa del entorno, con herramientas de lectoescritura,
además de tener personal que apoya tales juegos es una forma eficaz
de ayudar a que los niños logren muchos resultados de alfabetización.
Hay diversas formas (tipos) y funciones (propósitos)
de la palabra impresa. Las distintas clases o géneros de escritura
con los que se pueden encontrar los niños incluyen cuentos (narraciones),
libros de no-ficción o informativos, poesías, listas, letreros,
instrucciones o recetas, cartas e invitaciones. Cada clase de texto tiene
sus propias características. Una narración es un cuento con
un principio, una mitad y un final; personajes; diálogo; y una trama
(generalmente un problema o dilema que hay que resolver). Los libros de no-ficción
brindan información. Son especialmente útiles cuando queremos
responder a una pregunta o averiguar por qué ocurre algo o saber cómo
funciona alguna cosa. Nos ayuda a descubrir lo que queremos saber sobre los
lugares, personas y sucesos que quedan lejos en el tiempo y en espacio.
Otras formas de escritura como las listas,
cartas, instrucciones o recetas tienen funciones y formas concretas y definidas.
Por ejemplo, las cartas empiezan con “Estimado/a” mientras que
las listas tienen una palabra en cada línea. Conocer las distintas
clases de textos ayuda a los niños a darle sentido a las experiencias
de escritura y lectura, incluso en el preescolar, pero este conocimiento cobra
aún mayor importancia en los grados posteriores.
Algunas de las de las funciones o propósitos
de la palabra impresa incluyen entre otros: comunicación, expresión,
explicación, instrucción e información. Las distintas
formas de escritura pueden usarse con funciones diferentes. Por ejemplo: una
carta puede comunicar o dar instrucciones. Una poesía puede expresar
sentimientos personales, explicar por qué algo ocurrió, hacernos
reír o enseñarnos algo.
Los niños necesitan aprender a usar
la palabra impresa en el entorno de forma que sea intencional y funcional.
Por esta razón, las etiquetas o los letreros deberían usarse
según se necesiten, para un propósito real, como puede ser:
recordatorio de los pasos para lavarse las manos, el menú del día
o los materiales que eligen los niños. No obstante, cuando las etiquetas
aparecen en todos los objetos posibles, los niños tienden a no hacerles
caso y entonces se vuelven casi como si fueran el papel de la pared y, por
tanto, no son útiles para fomentar la conciencia de la palabra impresa.
ESTRATEGIAS
Para apoyar la conciencia de la palabra impresa
Indicador: Reconoce una palabra como unidad impresa o es consciente de que las letras se agrupan para formar palabras y que éstas están separadas con espacios.
Reconocer que una palabra es una unidad de la palabra impresa es un concepto bastante difícil y abstracto para los niños pequeños. Puesto que los niños no oyen ni distinguen automáticamente las palabras por separado cuando las oyen en una conversación, necesitan a los adultos para aprender a distinguir palabras en el lenguaje escrito. Las maestras tienen que ayudar a que los niños sean conscientes que las letras se agrupan para formar palabras y que las palabras se separan con espacios cuando se escriben.
ESTRATEGIAS
Para ayudar a que los niños reconozcan una palabra como unidad
impresa
ELEMENTO DEL DOMINIO: ESCRITURA TEMPRANA
Alentar a los niños a escribir es una de las mejores maneras de ayudarlos
a aprender a leer (Neuman, Copple & Bredekamp 2000). Ocupar a los niños
a que escriban promueve la conciencia de la palabra escrita así como
muchas otras habilidades de la lectoescritura temprana que se describen en
el Marco de los Resultados del Niño. Los niños pequeños
deberían tener acceso a papel, crayones y otros materiales para dibujar
y escribir. Explorarán haciendo formas e imitando las características
de la escritura de los adultos. Ocupar a los niños en la escritura
temprana es una experiencia esencial y práctica que los ayuda a aprender
acerca de la palabra impresa y escrita que con el tiempo leerán y deletrearán.
A medida que los niños pequeños
experimentan con la escritura, las maestras tienen muchas oportunidades de
transmitir información básica sobre la palabra impresa. Por
ejemplo, se escribe de izquierda a derecha y se usan símbolos especiales,
llamados letras, y las letras tienen nombres y sonidos concretos. Con cuanta
más frecuencia escriban los niños, más aprenderán
sobre la palabra escrita y cómo funciona.
Los primeros intentos de escribir parecen garabatos.
Gradualmente, los garabatos se hacen más deliberados y se hacen con
más control. Pronto, incorporan formas parecidas a las letras o símbolos,
círculos y líneas, en sus dibujos. A la larga, las letras del
alfabeto y la ortografía inventada sustituirán dichos trazos.
La ortografía inventada temporal, también llamada ortografía
de desarrollo o fonética tiene lugar a partir de los intentos iniciales
de asociar los sonidos con las letras, como cuando un niño escribe
“bk” por “bike” (bicicleta). Este proceso de tratar
de averiguar cómo se escriben las palabras es un paso importante en
el proceso de aprender a deletrear de forma tradicional (Snow, Burns &
Griffin 1998). Cuando se observa y habla con los niños cuando estos
producen estas palabras permite que las maestras sigan el paso del entendimiento
de los niños entorno a las relaciones entre las letras/los sonidos.
Debería haber materiales y oportunidades
para que los niños se ocupen de escribir por todo el salón,
tales como hacer listas de compra en el área de quehaceres domésticos
o escribir recetas cuando se juega en el consultorio médico. La “escritura”
de los niños, que puede ser un dibujo, garabato, o una combinación
de dibujo y escritura, o formas parecidas a letras o incluso algunas letras
se incorporan en el juego o en los proyectos.
La escritura temprana no se trata solo de aprender
a moldear letras; tiene que ver con usar la palabra impresa para algún
propósito real. Cuando los niños ven a los adultos escribiendo,
ellos quieren hacerlo también. Aprenden que la escritura es útil
y se siente mayores haciéndolo y queremos reforzar su sentido de competencia.
Cuando la escritura se centra en formar letras adecuadamente, es probable
que tenga menos sentido y sea más frustrante.
En vez de darles a los niños letras
para que las calquen, los niños pequeños deben ver escribir
a los adultos. Aprenderán rápidamente a tomar un lápiz
o un rotulador y comenzar a copiarles. Además de usar la escritura
para muchos propósitos en el programa Head Start, las maestras pueden
alentar a los padres a escribir listas de compra con sus hijos, o notas a
amigos o parientes. Los niños aprenden que formas diferentes de textos
se usan con funciones diferentes, por ejemplo, una lista y una carta, y aprenden
vocabulario nuevo. Aliente sus esfuerzos asegurando que ellos vean la escritura
como una forma útil de compartir información y divertirse.
Otras experiencias del currículo deberían
exponer a los niños a diversas clases de escritura. Un proyecto de
cocina requiere que sigan una receta. Los experimentos de ciencias requieren
que se recopilen datos. Una fiesta requiere una lista de cosas para comprar
cuando se vaya de excursión a la tienda. El deseo de los niños
de proteger una estructura hecha de bloques los motiva a escribir un letrero.
ESTRATEGIAS
Para apoyar la escritura temprana de los niños
ELEMENTO DEL DOMINIO: CONOCIMIENTO DEL ALFABETO
La capacidad de leer y escribir depende del Dominio del principio del alfabeto—el
entendimiento de que hay una relación sistemática entre las
letras y los sonidos y que todos los sonidos y palabras habladas pueden ser
representadas por una serie limitada de símbolos convenidos denominados
letras (Adams 1990). En el preescolar, los niños no comprenderán
dicho principio, pero ya están encaminados para conocer los nombres
de las letras y reconocer la mayoría de las letras, especialmente las
que tienen mayor significado para ellos, tales como las letras de su nombre,
las de sus amigos o palabras especiales, como mamá.
Más que todo, las maestras tienen que
hacer del aprendizaje del alfabeto sea una actividad divertida y con sentido
para ellos, porque muchos niños tienden a estar motivados de forma
natural para aprender estas destrezas si los adultos los valoran claramente
y los conectan con los que los niños ya saben. Intentar enseñar
letras aisladas o sin ninguna conexión con las palabras y los sonidos
conocidos por los niños lleva a la frustración o simplemente
a memorizarlos, lo cual no es un pronosticador del éxito futuro en
la lectura (Adams 1990).
Este Elemento del Dominio del Marco de los
Resultados del Niño incluye dos Indicadores que manda la ley:
Indicador: Identifica por lo menos 10 letras del alfabeto, especialmente
las de su propio nombre.
Indicador: Sabe que las letras del alfabeto son una categoría especial
de gráficas visuales que pueden ser nombradas individualmente.
Poder reconocer las letras rápida y exactamente es un requisito previo
de poder decodificar más adelante un texto impreso desconocido. Conocer
el alfabeto antes de llegar al kindergarten es un pronosticador importante
del éxito en la lectura durante el primer grado (Riley 1996; Snow,
Burns & Griffin 1998). Una razón que indica el valor que tiene
conocer las letras es porque para 18 de las 26 letras en el alfabeto de la
lengua inglesa, decir el nombre de la letra es parecida al sonido del fonema
y el sonido que hace en las palabras (por ejemplo, el nombre de la B es muy
parecido al del fonema /b/). Por tanto, conocer los nombres de las letras
ayuda a que los niños comiencen a entender la relación entre
la letra y el sonido.
No se espera que los niños en edad preescolar
escriban las letras correctamente por encima de la línea o que asocien
las letras escritas con todas las combinaciones posibles de los sonidos. Pero
los niños que hayan recibido buena enseñanza y muchas de las
experiencias de lectoescritura que se describen aquí deberían
poder identificar, por lo menos 10 letras, especialmente las que figuran en
su propio nombre. Con estas condiciones, muchos niños podrán
identificar bastante más de 10 letras en su ingreso a kindergarten.
Las maestras pueden examinar las muestras de la escritura de los niños
para buscar pruebas de que han aprendido las letras y observar el uso de éstas
durante las actividades en el salón de clases. Si bien las letras se
deberían enseñar en un contexto que tenga sentido, a veces el
equipo docente querrá evaluar el conocimiento de los niños con
respecto a las letras fuera de contexto (“¿Qué letra es
esta?”) para tener una visión completa de lo que sabe el niño
y lo que puede hacer. Hay que tener presente que los niños que están
aprendiendo el inglés pueden reconocer e identificar letras del alfabeto
en su idioma materno al igual que el inglés.
Los adultos pueden evaluar el conocimiento
que tienen los niños de las letras en el contexto de sus actividades
cotidianas, observándolos al jugar y examinando muestras de sus dibujos/
escritura para encontrar pruebas de lo que han aprendido. Por ejemplo, mientras
los niños juegan al doctor, pueden administrarse pruebas de la vista,
nombrar las letras que ven; o los niños en el rincón de los
bloques pueden demostrar su conocimiento de las letras elaborando letreros
alrededor de su “construcción”. Los niños más
pequeños, mientras pintan con los dedos pueden exclamar: “¡Ooooooh,
he hecho una línea curva!” o “¡Mira, hice una línea
recta!”, indicando que ven y entienden las diferencias entre las clases
de líneas que hallarán más adelante en las letras del
alfabeto.
Los niños aprenden más fácilmente
las letras centrándose primero en las letras de sus propios nombres.
Si los niños oyen frecuentemente su nombre y lo ven escrito, en algún
momento, entre los 18 meses de edad y los 3 años, identificarán
la primera letra de su nombre como si fuera solo suya. Con frecuencia, el
niño se siente ofendido cuando otra persona reclama la misma letra.
A los niños pequeños les encanta cantar la canción del
alfabeto, jugar con los bloques del alfabeto y mirar los libros del alfabeto.
Aunque los niños muy pequeños todavía no comprenden el
principio del alfabeto, están desarrollando la conciencia de las letras
y descubriendo que el alfabeto es algo especial, valorado por los adultos.
Estas experiencias continúan durante
el preescolar, cuando las maestras comienzan a enseñar el alfabeto
de muchas maneras en contextos significativos. Los niños aprenden las
letras a su propio ritmo. Algunas letras son más fáciles de
aprender que otras. La cuestión está en que las maestras sigan
el progreso de los niños en aprender letras y a usar muchas estrategias
que respalden dicho aprendizaje sin menospreciar la competencia de los niños
en desarrollar el conocimiento del alfabeto.
ESTRATEGIAS
Para enseñar el alfabeto
Por último, el conocimiento y las
destrezas que se describen en el Dominio de Alfabetización del Marco
de los Resultados del Niño vienen antes y conducen a la lectura y escritura
tradicional. Hay ahora un gran conjunto de investigaciones que demuestran
que los niños que logran estos resultados antes de ingresar en la escuela
tienen mayor probabilidad de llegar a leer y escribir con éxito (Snow,
Burns & Griffin 1998). Y lo que es más, los niños que no
muestran estas capacidades relacionadas con la lectoescritura tendrán
más dificultades para la lectura. Muchas de estas prácticas
didácticas no son nuevas en los buenos programas que atienden a los
niños en edad preescolar. Las prácticas bien comprobadas como
la lectura de los libros de cuentos y las canciones son ya parte del repertorio
de las maestras. Otras prácticas pueden ser nuevas o requerir más
énfasis que en el pasado, tales como las actividades para aumentar
la conciencia fonológica y escribir y enseñar letras.
Las experiencias de alfabetización temprana
son una parte indispensable de cualquier buen programa de la primera infancia,
pero no deberían convertirse en el currículo en sí. La
alfabetización se adapta bien a la integración al currículo.
Las experiencias de lectoescritura deberían integrarse en los demás
Dominios y, del mismo modo, el enfoque en otros Dominios debería incorporar
el aprendizaje de la lectoescritura.
DOMINIO: MATEMÁTICAS
*Números y operaciones
INDICADORES
Demuestra cada vez mayor interés y conciencia de los números
y en contar como medio de resolver problemas y determinar la cantidad de las
cosas.
Empieza a asociar conceptos numéricos, el vocabulario, las cantidades
y los números escritos en formas significativas.
Desarrolla una capacidad cada vez mayor en contar en secuencia hasta el número
10 y más.
Empieza ha usar la correspondencia uno-a-uno para contar objetos y para emparejar
grupos de objetos.
Comienza a usar el lenguaje para comparar el número de objetos usando
términos como: más, menos, mayor que, menos que, igual a.
Desarrolla una mayor habilidad para combinar, separar y nombrar “cuántos”
objetos determinados hay.
Geometría y sentido espacial
INDICADORES
Comienza a reconocer, describir, comparar y nombrar formas comunes, sus partes
y atributos.
Avanza en su aptitud de armar y desarmar figuras.
Comienza a poder determinar si dos figuras son del mismo tamaño y forma
o no.
Muestra un mayor entendimiento entorno a emparejar, clasificar, poner en serie
y reagrupar objetos mediante uno o dos atributos, tales como color, forma
o tamaño.
Forma una comprensión cada vez mayor sobre la dirección, orden
y posición de los objetos y palabras, como por ejemplo: arriba, abajo,
sobre, debajo, arriba, abajo, dentro, fuera, delante y detrás.
Patrones y medición
INDICADORES
Mejora su aptitud de reconocer, duplicar y ampliar patrones sencillos
usando materiales diversos.
Muestra mayor aptitud para emparejar, clasificar, poner en serie y reagrupar
objetos mediante uno o dos atributos, tales como color, forma o tamaño.
Comienza a comparar varios objetos sobre la base de un solo atributo.
Muestra adelanto con el uso de medidas estándar y no estándar
para indicar la longitud y área de los objetos.
*Exigido por la ley
DOMINIO 3: MATEMÁTICAS
El personal docente en Head Start desempeña un papel indispensable para fomentar el pensamiento y aprendizaje de las matemáticas.
Las matemáticas ayudan a los niños a encontrar significado
en su entorno. A medida que aprenden a razonar, conectar ideas y pensar lógicamente,
obtienen herramientas y conceptos importantes para darle sentido al mundo.
Las matemáticas se relacionan con otras áreas del currículo,
como por ejemplo las ciencias, los estudios sociales, el arte y la música.
El último en orden, aunque de ningún modo en importancia, el
conocimiento, el interés y las destrezas en matemáticas son
fundamentales para el éxito de los niños en la escuela.
Los niños desarrollan conocimientos
en matemáticas en parte a través del juego y la exploración
del mundo que los rodea. Aprender a recitar la secuencia correcta para contar
los números o conocer datos de aritmética (1+1=2) es algo que
pueden hacer los niños pequeños, pero sin experiencias concretas,
no tendrán un buen entendimiento de lo que están haciendo y
por qué. En el juego, las rutinas cotidianas y durante otras actividades
significativas, los niños preguntan, analizan y hablan de sus descubrimientos.
Cuando los niños consideran las matemáticas como algo que forma
parte de su vida diaria, las encontrarán útiles, fascinantes
y a su alcance.
Las matemáticas es un área donde
muchos niños que están aprendiendo el inglés avanzan
rápidamente ya que pueden manipular los materiales, así como
su cuerpo y manos para practicar las destrezas en matemáticas. Si los
niños saben contar en su idioma materno pueden fácilmente transferir
dichos conocimientos de los números al inglés.
Resolver problemas y “pensar matemáticamente”
Para volverse pensadores matemáticos, los niños tienen que aprender
conceptos y relaciones matemáticas y, lo que es igualmente importante,
necesitan aprender los aspectos básicos, aunque importantes, de resolver
problemas y razonar 1. Los niños necesitan reconocer, por ejemplo,
que hay muchas maneras de resolver un problema y que es posible que haya más
de una respuesta para el mismo.
A medida que los niños se encuentran
con problemas en el salón de clases o en casa, podemos animarlos, no
sólo a abordarlos, sino que también a compartir sus pensamientos
con los demás. En Head Start, la meta es crear un ambiente de aprendizaje
donde los niños se sientan libres para aventurarse y buscar soluciones
a los problemas. Los niños son más conscientes de sus propias
estrategias para razonar y resolver problemas cuando la maestra comenta sobre
lo que hacen o pregunta cómo y por qué lo están haciendo:
“Andrés dividió la pasta para modelar para que cada persona tenga la misma cantidad.” “¿Cómo lo hiciste, Andrés?” “Veo un patrón en la cadena que estás haciendo—rojo, azul, rojo, azul”. “Ahora que ya no te quedan bloques largos, ¿qué vas a usar para completar la última pared de tu casa?”
Los niños pequeños resuelven
muchos problemas que surgen durante su vida cotidiana, con su intuición
y por el tanteo (NAEYC/NCTM 2002). Cuando entran en la escuela, los niños
se encuentran con una gama más amplia de problemas que requieren pensar
más cuidadosamente e investigar sistemáticamente. Las habilidades
y estructuras cognoscitivas que se necesitan para resolver problemas en esta
forma deliberada y lógica no están bien desarrolladas en los
niños de edad preescolar. No obstante, en los ambientes de la primera
infancia, las maestras pueden trabajar para aumentar la predisposición
y capacidades para la resolución de los problemas por parte de los
niños (Copley 2000). En tales ambientes de aprendizaje, los niños
resuelven problemas de forma cada vez más persistente, flexible y competente,
al tiempo que aprenden a disfrutar con ello.
Para fomentar el pensamiento y aprendizaje
en matemáticas, uno de los esfuerzos más importantes que pueden
hacer las maestras y los padres es hablar con los niños sobre problemas,
patrones y conexiones matemáticas y escuchar lo que dicen. Tal diálogo
ayuda a que los niños piensen sobre lo que están haciendo y
aclara sus pensamientos (NCTM 2000). Además, mejora el vocabulario
de las matemáticas en los niños, presentándoles palabras
y frases útiles en el razonamiento y resolución de problemas.
Algo que también es provechoso para los niños en Head Start
es explorar maneras de expresar ideas matemáticas con palabras, diagramas,
dibujos y símbolos.
El personal docente de Head Start desempeña
funciones indispensables en la promoción del pensamiento y aprendizaje
en matemáticas de los niños. Deben tener conocimientos básicos
en matemáticas para estar al tanto de lo que sepan y quieran saber
los niños acerca de las matemáticas. Algunas funciones importantes
de los equipos docentes de Head Start incluyen:
ESTRATEGIAS
Para promover la resolución de problemas
Encontrar la manera de encender la chispa de la curiosidad natural de los niños en matemáticas y para resolver los problemas es sumamente valioso, pero no es suficiente. Un programa eficaz de matemáticas básicas no es un surtido disperso de actividades sin ninguna relación entre sí—una pizca de esto, un puñado de lo otro, sino que un cimiento sólido en matemáticas requiere un currículo planificado y coherente que desarrolle las ideas y las habilidades centrales en matemáticas que se describen en el Marco de los Resultados del Niño. Estos resultados se basan en parte, en las ideas y destrezas que se han identificado como importantes y que pueden lograrse por los niños pequeños, según el informe Principles and Standards for School Mathematics (NCTM 2000) (Principios y normas para las matemáticas en la escuela), del National Council of Teachers of Mathematics (Consejo Nacional de Maestros de Matemáticas). Estas normas reflejan un vasto consenso que existe entre los maestros de matemáticas sobre las ideas principales y el contenido de los conocimientos que deberían adquirirse por los niños pequeños.
ELEMENTO DEL DOMINIO: NÚMEROS Y OPERACIONES
El sentido de los números implica la capacidad de pensar y trabajar
con los números y comprender sus usos y relaciones. “Operación”
es el término de matemáticas formal que se refiere a la suma,
resta, multiplicación y división de los números. (La
Ley de Reautorización de Head Start se refiere a este Elemento del
Dominio como aptitud para el cálculo numérico). Además
de contar correctamente y con Dominio, los niños tienen que aprender
a ver las relaciones que existen entre los números y a despedazar un
número y volverlo a armar. Por ejemplo, hay varias combinaciones de
números que sumados valen cinco. A medida que los niños van
adquiriendo destrezas para contar y se familiarizan con los números,
les es posible comprender otros aspectos de las matemáticas.
Las experiencias que incluyen el cálculo
aproximado hace que las cantidades, números y tamaños sean tengan
más sentido para los niños (NCTM 2000). A medida que van avanzando
en la materia, los niños encontrarán que el cálculo aproximado
es una destreza inestimable para comprobar si han obtenido un resultado razonable
al resolver un problema. Los niños pequeños no pueden hacer
cálculos aproximados porque no saben lo suficiente acerca de los números
y tamaños, pero pueden a empezar a usar esta destreza y mejorarán
en ella gradualmente.
ESTRATEGIAS
Para avanzar el entendimiento de los niños sobre los números
y las operaciones
ELEMENTO DEL DOMINIO: GEOMETRÍA Y SENTIDO ESPACIAL
La geometría es un área de matemáticas que implica formas,
tamaño, espacio, posición, dirección y movimiento y describe
y clasifica el mundo en que vivimos. Los niños pequeños pueden
aprender acerca de los ángulos, formas y sólidos manipulando
objetos y observando el mundo que les rodea. El sentido espacial brinda a
los niños una conciencia de sí mismos en relación con
las personas y objetos que los rodean.
El sentido espacial y la familiaridad con la
forma, estructura y ubicación de las cosas permiten a los niños
a comprender, no solo su mundo espacial, sino que también otras cuestiones
acerca de las matemáticas (Clements, Sarama & DiBiase 2002). Por
ejemplo, la maestra puede animar al niño a explorar conceptos numéricos,
tales como los números pares, mientras examina un cubo y cuenta las
caras (o lados) (“Alguien me dijo que un cubo tiene 7 caras--¿Piensas
que sea posible una cosa así?”).
ESTRATEGIAS
Para desarrollar el sentido espacial y la comprensión de la geometría
ELEMENTO DEL DOMINIO: PATRONES Y MEDICIÓN
Tomar nota de los patrones y relaciones nos ayuda a comprender la estructura
de las cosas. En muchas áreas, encontramos útil y satisfactorio
anticipar lo que sigue. Los patrones y relaciones se encuentran en las ciencias,
música y danza, en el arte, artes del lenguaje (poesía, por
ejemplo), y otras áreas. En matemáticas, los patrones se encuentran
en contar, relaciones numéricas básicas, y en la geometría.
Comprender e identificar patrones y relaciones significa reconocer el ritmo
y la repetición, así como clasificar, categorizar y ordenar
algo, del más corto al más largo.
La medición es una forma importante
de que los niños pequeños busquen relaciones en la vida real.
Medimos la longitud, altura y el peso de un objeto usando unidades como pulgadas,
pies y libras, y medimos el tiempo con las horas, los segundos y minutos.
Cuando trabajamos en la medición, los niños se fijan en cuán
grandes, pequeñas, largas o cortas son las cosas y tratan de averiguarlo.
ESTRATEGIAS
Para promover el conocimiento de los niños sobre los patrones y medidas
A medida que los adultos comparten las clases de experiencia que se describen
aquí con los niños, descubren que con las matemáticas
se pueden realizar actividades interesantes y divertidas con los niños.
DOMINIO 4: CIENCIAS
Los niños necesitan aprender a usar destrezas de indagación,
tales como observar, explorar y resolver problemas. También necesitan
aprender el contenido de las ciencias.
A los niños pequeños se les denomina a menudo como científicos innatos. Su tendencia a ser curiosos, explorar, hacer preguntas y desarrollar sus propias teorías sobre cómo funciona el mundo hace que las ciencias sean un Dominio excelente para realzar el aprendizaje y la preparación escolar. El Marco de los Resultados del Niño identifica dos Elementos del Dominio en ciencias: destrezas y métodos científicos y conocimiento científico. Los niños tienen que aprender a usar destrezas de indagación tales como observar, explorar, resolver problemas y aplicar el método científico. También tienen que aprender el contenido de las ciencias—conceptos básicos sobre el mundo físico y de los seres vivientes. El contenido de las ciencias para la primera infancia se relaciona con el interés innato que tienen los niños de conocer cómo funciona el mundo, los seres vivientes, su cuerpo y el medio ambiente.
ELEMENTO DEL DOMINIO: DESTREZAS Y MÉTODOS CIENTÍFICOS
Los niños aprenden sobre las ciencias con la práctica. Tienen
que estar activamente ocupados en observar, explorar, preguntar, experimentar,
reflexionar y presentar informes. En otras palabras, ocupar a los niños
en la indagación científica es la mejor forma de enseñar
las ciencias. El mero hecho que tales experiencias de aprendizaje se ajustan
tan bien a los niños pequeños no quiere decir que ocurran de
forma “espontánea” o automática. El currículo
debería ofrecer un programa organizado de experiencias científicas,
que se basan unas en otras, para que los niños puedan comenzar a desarrollar
conceptos y habilidades fundamentales. Por supuesto, las maestras querrán
usar experiencias espontáneas, juegos y rutinas cotidianas para presentar
las ciencias a los niños, aunque deben tener presente que el aprendizaje
de las ciencias es demasiado importante como para dejar que ocurra al azar.
Por tanto, el personal debe tener la intención de planificar e implementar
las experiencias de aprendizaje relacionadas con el Dominio de las Ciencias.
Cuando los niños están activamente
ocupados con las ciencias, forman sus propias teorías basándose
en lo que ya saben. Estas teorías son entonces probadas y pueden confirmarse
o ser desafiadas con nuevas experiencias. Por tanto, la enseñanza de
las ciencias es una forma excelente de sentar y ampliar las bases de lo que
los niños ya saben y comprenden.
Las investigaciones muestran que el estudio
científico durante los años preescolares es un fundamento importante
para el éxito futuro en la escuela. El National Research Council (Bowman,
Donovan & Burns 2001) informa que el currículo preescolar que promueve
habilidades como la reflexión, predecir, preguntar y hacer hipótesis
es sumamente eficaz para atraer a los pequeños. Se pueden ver ejemplos
de las preguntas de las maestras que pueden plantear
para fomentar una actitud de indagación y profundizar el entendimiento
científico en los niños pequeños. La ciencia es una materia
perfecta para fomentar la adquisición de dichas habilidades.
ESTRATEGIAS
Para ayudar a los niños a aprender destrezas y métodos científicos
ELEMENTO DEL DOMINIO: CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
A pesar de la importancia de fomentar el interés de los niños
y presentarles los procesos y métodos de la ciencia, es también
esencial ampliar el contenido de su conocimiento. Como se señala en
el informe “Eager to Learn” (Bowman, Donovan & Burns 2001,
185), “desarrollar conocimientos requiere que haya tanto una base de
conocimientos y habilidades basadas en los hechos, como el entendimiento conceptual
que permite hacer que los hechos sean “conocimientos prácticos”.
De todas las vastas y variadas áreas
del conocimiento científico, ¿cuáles son las más
importantes para que las aprendan los niños? Hay muchos modos de abordar
y organizar estos conocimientos. Los National Science Education Standards
(Estándares nacionales para educación de las ciencias) (National
Research Council 1996) usa cuatro categorías básicas: ciencias
de la vida, ciencias físicas, ciencias de la tierra y el espacio, e
indagación científica.( Hay tres otras áreas de contenido
que se centran sobre la ciencia y la tecnología, ciencia desde la perspectiva
personal y social y la historia y naturaleza de la ciencia. Sin embargo, estas
áreas son menos relevantes en la educación de los niños
pequeños).
La materia de las ciencias puede brindar oportunidades
a los niños en edad preescolar para que experimenten y exploren conceptos
fundamentales de las cuatro categorías mencionadas y construir los
cimientos para el aprendizaje que tendrá lugar en el futuro:
Aparte del contenido específico de
ciencias, hay temas y procesos unificadores que forman parte de todas las
ciencias. Estas incluyen el cambio, patrones y causa y efecto. Sea cual fuere
el enfoque de la exploración de los niños—ya sea en las
ciencias de la vida, físicas o de la tierra/espacio—las maestras
pueden poner de relieve estos temas. Observar cómo crecen las plantas
y se oxida un clavo puede hablarse en función de los cambios. Un toque
en el balón puede causar que ruede; un bloque grande que se coloque
encima de una estructura puede causar su caída. Usar los términos
de causa y efecto sirve de presentación a este tema en el contexto
del trabajo y juego de los niños.
Un ejemplo de la integración de temas
generales y el contenido concreto de las ciencias de la vida es el de un salón
donde los niños estuvieron investigando las plantas y los animales
de su entorno local por varias semanas. Para guiar sus exploraciones y desafiar
su pensamiento, la maestra les había hecho preguntas relacionadas con
los conceptos de las ciencias de la vida y en los temas sobre el cambio, patrones
y causa y efecto. Asimismo, las preguntas sirvieron para fijar la atención
de los niños y les brindó experiencias provechosas de aprender
el lenguaje:
¿Cuáles son las diferencias entre las plantas que hemos visto? ¿Y sus hojas?
¿Podemos organizarlas según su forma o tamaño?
¿Qué hay que hacer para que sigan vivas las plantas del terrario?
¿Cómo han crecido y cambiado nuestras plantas la semana pasada?
¿Cómo podemos averiguar lo que les gusta más comer a nuestros caracoles?
¿Cómo se mueven los caracoles? ¿Y los gusanos? ¿Se mueven de la misma forma?
Un programa de ciencias eficaz es la que
se integra en todas las actividades del salón (Educational Development
Center [EDC] 2001). Los equipos docentes promueven el conocimiento de las
ciencias mediante una planificación y organización intencional
y cuidadosa del ambiente, preparando experiencias de aprendizaje centradas,
extendiendo el juego de los niños y creando un currículo integrado.
Los niños pueden aprender las ciencias cuando lavan un plato grasiento,
vacían una calabaza, bajan una cuesta con un triciclo o trineo, u observan
las hormigas en una acera. Los niños también aprenden sobre
ciencias cuando trabajan con matemáticas o la computadora o cuando
leen.
El contenido de las ciencias ayuda a los niños
a adquirir conocimientos y habilidades que son relevantes a otros Dominios.
Nociones sobre los números, formas, patrones y mediciones, así
como los procesos como categorizar, resolver problemas y el razonamiento que
se usa en las ciencias son también importantes para las matemáticas.
La indagación científicaofrece muchas oportunidades para que
las maestras estimulen con determinación el desarrollo lingüístico
y de lectoescritura de los niños. En ciencias, los niños leen
libros de no-ficción relacionados con los temas de estudio, anotan
sus observaciones, escriben o dictan sus resultados. Algunos niños
pueden desear tener diarios de ciencias; otros pueden decidir hacer sus propios
libros sobre temas científicos. El contenido y vocabulario de las ciencias
son una adición valiosa al lenguaje de los niños y al conocimiento
básico que necesitan para comprender lo que leen. Cuando los niños
documentan y comparten sus observaciones y conclusiones, usan varias formas
de representación y diferentes medios que también utilizan en
las artes creativas. “En un buen programa de ciencias, las ciencias
están metidas dentro del currículo al tiempo que se mantiene
el enfoque y la profundidad que hace falta para el aprendizaje conceptual”
(EDC 2001, 10).
La ciencia también ayuda a los niños
a desarrollar métodos positivos de aprendizaje. El sentido de asombro
e ilusión cuando se ve crecer a las flores o ver cómo construyen
sus pueblos las hormigas, el sentido de logro y orgullo cuando se descubre
la causa y el efecto o cómo funciona una máquina alienta y recompensa
su perseverancia y curiosidad al tiempo que aumenta la capacidad para razonar
y resolver problemas.
Las ciencias pueden ser importantes para el
desarrollo socio-emocional. Algunos niños que pueden ser tímidos
o introvertidos en otras áreas de aprendizaje pueden brillar en el
área de ciencias, pueden obtener la atención positiva de sus
compañeros, lo cual aumenta el concepto de sí mismo y el alcance
de sus relaciones sociales. El autocontrol y la capacidad de cooperar puede
desarrollarse cuando los niños escuchan las ideas de otros y trabajan
juntos para resolver los problemas.
El Dominio de las ciencias es también
atractivo para los que están aprendiendo el inglés, ya que pueden
tocar, manipular y explorar sin usar el lenguaje hasta que les sea fácil
hacerlo. Los niños pueden escuchar el inglés hablado a su alrededor
y aprender el vocabulario correspondiente. Sin embargo, es preferible que
los niños aprendan el contenido de las ciencias en su idioma materno
primero, para que estén familiarizados con los conceptos antes de que
se los presenten en inglés.
ESTRATEGIAS
Para ayudar a los niños a adquirir conocimientos científicos